
Los tatuadores trabajan mucho en verano; los que se ocupan de eliminar tatuajes, en otoño. En estas fechas se registra un aumento en la demanda para quitar, o en su caso, modificar un tatuaje.
Y es que ese dibujo, ese motivo que lucimos en la piel, que en un
momento habíamos mostrado con orgullo, puede de golpe convertirse en el recuerdo de una nefasta relación que ya tocó a su fin o en un gran inconveniente para encontrar trabajo. La demanda para borrarlos está creciendo; en EE UU, un 32% en el último año.
Para borrar un tatuaje hay varios procedimientos o técnicas: electrocoagulación,...